Friday, June 28, 2013

Cats 2013 - Mi subjetiva opinión

Hace 5 meses más o menos estaba en el café de una querida amiga platicando con varios amigos en común. Había alguien a quien yo no conocía, así que le pregunté a qué se dedicaba y su respuesta me mandó de nalgas al suelo: "Soy fabricante de pelucas artísticas y en éste momento estoy haciendo las de Cats, que regresa a México".




Cats es un musical compuesto por Andrew Lloyd Webber, pero casi todo el mundo sabe eso. Se basó en el cuento Old Possum's Book of Practical Cats, de T. S. Elliot. En el musical se cuenta una historia bastante simple. Un grupo de gatos, que se auto define como "gatos Jélicos" (pronúnciese "yélicos"),se reúne cada año en un basurero, convocados a un ritual llamado El Baile Jelical en la cual el líder Jelical lleva a cabo la Elección Jelical, en la que se decide qué gato renacerá. Y el musical asume que uno sabe qué es un gato jélico y los gatos se enojan con la audiencia por no saber qué es un gato jélico. Así que yo haré lo propio y me burlaré de ustedes, seres inferiores, por no saber qué es un gato jélico.


El de arriba debe ser el peor párrafo que he escrito en mi vida.


Cats vino por primera vez a México en 1991. Yo tenía 12 años, me fascinaban los gatos desde entonces y debo haber sido un muy buen hijo nerd porque mi querida madre me llevó a verla como 5 veces. Sobra decir la puesta literalmente me hipnotizó. Puedo decir que es una de las cosas que marcó mi niñez, así que imaginen la sorpresa que fue para mí saber que regresaría.


Ésta no pretende ser una reseña per sé, sino una suerte de comparación caprichosa y subjetiva de ésta puesta con la original y con la versión inglesa disponible en video, por si a alguien le interesa una referencia.





Antes de empezar, quiero decir algo. No había forma de que no disfrutara la obra. Así de simple y sencillo. Mi perspectiva no es nada objetiva. Por pura nostalgia y el cariño que siento por ella, no había manera de que me disgustara. Habiendo dicho ésto, hay una forma de describir Cats 2013: la producción no le llega a lo que fue la original en 1991 y a continuación enumeraré por qué me parece así.:



  • El teatro es considerablemente más chico e incómodo para el crew. Desde mi privilegiado lugar  en la última fila, hasta arriba, pude apreciar que los gatos se veían medio apretados en la escenografía. Digo, tampoco chocaban entre sí y cambiaban de dirección arbitrariamente como en Looney Tunes, pero sí parecía que tenían el espacio justo. También, hay partes en las que los gatos bajan del escenario a interactuar con el público. El teatro Silvia Pinal simplemente se lleva de calle en tamaño al San Rafael. En el primero, los gatos corrían por 4 amplios pasillos entre los asientos. En el segundo, elde ahorita, tienen sólo 2 angostos pasillos laterales en donde no pueden hacer gran cosa.
  • La escenografía es casi idéntica, pero lo que para mí marcó la diferencia (una gran diferencia) es que en uno de los números, presentan la obra de un gato actor en la que representa a un gato pirata  (un musical dentro de un musical. Catception). En la original, desde el fondo del escenario baja la proa de un barco que abarca casi toda la duela. En la de éste año sólo voltean una escalera que tiene un dibujo de barandal y le ponen un timón encima. O sea, no un suricato, sino un timón de barco. Y eso la verdad se ve muy chafa.
  • Veamos: estás montando un musical en la que los actores van a bailar y saltar mientras cantan. Lo lógico es que contrates a actores que puedan bailar, saltar y cantar sin que se les acabe el aire, ¿no? Pues no pasó con todos. Que no quede duda que admiro la condición que debes de tener para obtener un papel en Cats, pero sinceramente no todos los actores dieron el ancho. Y la verdad no me parece justo cobrar $1,000 en primera fila para escuchar jadeos a mitad de la canción. Y la peor: A una gata de plano se le acabó el aire y se le salió un gallo. "A una gata se le salió un gallo". No mames, Ésto está muy bizarro.
  • Merece mención aparte lo que le sucedió a Grizabella, interpretada por Lila Deneken. Sí, canta muy chingón y sí, la interpretación convence, pero imaginen. El papel principal, en la canción más representativa del musical, en el clímax de la canción, en el mero clímax, se adelantó un compás y tuvo que alargar la nota para no descuadrarse. Se escuchó horrible. Y repito, el teatro no es barato como para que tengas que escuchar esas cosas.
  • El sonido también tuvo una falla al menos. Hubo un momento en que no sé si le falló el micrófono a una actriz o algo, pero se escuchó muy bajito. Por lo demás, fue igual que en la original y que en el video. Lo cual no quiere decir que es perfecto. En las tres hay partes en la que, si no te sabes la letra, no entiendes lo que dicen. Especialmente cuando cantan todos en bola. Pero en eso no estoy seguro si es falla del sonido o más una situación circunstancial por el hecho de que son muchos cantando.



Y es que la diferencia principal es quién produjo las dos puestas. Ésta fue producida por una persona. La primera fue producida por Televisa, que seguramente tuvo un poco más de lana qué invertir.


Sé que parece que no me gustó, pero, como dije, sólo enumero por qué me parece que las producciones anteriores son mejores. Sin duda alguna es una obra que deben ver todos los que disfruten del teatro. Y a mí me gustó mucho, pero ya dije que mi opinión es muy influenciada por mi gusto por los gatos y cuánto me gusta el musical, sin importar el formato.

Sunday, July 03, 2011

Si todos en México fuéramos así...

Todos los días soy testigo de la mentalidad gandalla y vale madre del mexicano: El wey que avienta su mochila al asiento del metro para ganárselo a la viejita que estaba frente a él, el automovilista que acelera con la luz amarilla, el chofer de micro que se olvida que trae pasaje y lo trae dando tumbos dentro de la unidad, el servidor público que se hincha los bolsillos a costa de nosotros.

Por eso disfruté tanto lo que me pasó ésta semana. Estaba con mi novia en Interlomas y el cielo se estaba cayendo. Esperábamos parados en un camellón para poder cruzar la calle cuando una chava en una camioneta se detiene frente a nosotros y nos ofreció un paraguas. Me tomó un momento darme cuenta de qué era pero finalmente lo tomé con una sonrisa de oreja a oreja y por varios minutos disfruté tanto el gesto que nos seguimos mojando hasta que se me ocurrió abrir el paraguas.

Aún hoy, días después, sigo disfrutando acordarme y contarlo. Es muy chingón cómo algo tan simple puede hacerte recordar que aún hay mucha gente que puede hacer algo por tí, sólo por el gusto de ayudar. Si tan sólo todos en México fuéramos capaces de hacer algo así...

Thursday, May 13, 2010

Amistad Incondicional.

¿Hasta qué punto una amistad debe ser incondicional?
¿Hasta dónde llega el estar en las buenas y en las malas?

¿Si te alejas, sabiendo que dejas a un amigo en el hoyo, eres un mal amigo?
¿Si te quedas, sabiendo que terminarás metido en el hoyo también, eres un buen amigo?

Cuando has hecho todo lo que está en tu poder hacer, cuando estás convencido de que no te queda más por dar, ¿das más a costa de tu salud emocional? ¿Te retiras llevando la culpa a cuestas?

Monday, September 07, 2009

No lo necesito

Confirmo, cada vez que me miran con ojos de preocupación, que el 95% de la población se volvería completamente loca de angustia si alguna vez se demostrara que Dios no existe.

¿Cómo es que la gente se aferra con tanta desesperación a la necesidad de sentirse protegida por un ser sobrenatural? ¿Por qué no les es suficiente lo que pueden ver y tocar? ¿Besar? ¿Abrazar? ¿Por qué no les es suficiente que exista quién extienda su mano para alcanzar la propia extendida? Que les conteste una palabra audible y, caray, tan abrumadoramente reconfortante cuando decimos "confío en tí. Ayúdame".

Me preguntan con angustia "¿Y cómo soportas? ¿Qué haces cuando estás preocupado? ¿Cómo le haces para sobrellevar una tristeza?"

¿Cómo es posible que no lo entiendan? Pero, sobre todo, ¿cómo es posible que tengan qué hacer la pregunta siquiera cuando la respuesta está frente a ellos, literalmente? Físicamente.

Cuando estoy deprimido, cuando estoy en una encrucijada, cuando estoy preocupado, cuando estoy desesperado: Tengo a mi madre y a mi abuela de quienes siento el calor y la tranquilidad y la protección de sus abrazos. Tengo a mi hermana, a mis primos y a mis amigos en cuyo apoyo puedo confiar ciégamente y quienes me hacen reír a carcajadas. Tengo a mis hijos que cuando les digo que los amo, me contestan, caray, los escucho, "yo también".

¿Por qué buscar lo que ya tengo?

No necesito más.

Thursday, January 19, 2006

Alucinando Bien Espeso

La historia es larga, pero no me importa. Aquí va:

Ave y un servidor vivimos juntos por un tiempo en nuestro barrio aguerrido. Siempre nos gustó pasar las noches en vela diciendo estupideces. Alucinando bien espeso, muchas veces como consecuencia de la ingesta de cantidades preocupantes de refresco de manzana. Algunas hasta las grabamos para la posteridad para que otros en un futuro alucinaran espeso también. Con el tiempo, nuestros caminos se separaron (él se convirtió en Maestro Jedi y yo opté por el Lado Obscuro), pero la distancia nos la pela, porque seguimos alucinando bien espeso gracias a la magia de los mensajeros instantáneos. Y como dejar nuestras tonterías para la posteridad en cinta magnética no fue suficiente, decidimos crear este blog para que todos ustedes, padawans, aprendan a alucinar igual de espeso que nosotros.

Sí, lo sé, la historia no es tan larga, pero no me importa.

Ave escribirá su introducción en un futuro no muy lejano. Espero.

Sean ustedes bienvenidos.